Hoy en día existen varios tipos de viajeros, los cuales podemos clasificar brevemente Viajero de negocios que más de una vez lo único que se llega a conocer es el aeropuerto, hotel infaltablemente 5 estrellas, si nuestro estatus empresarial lo permite (si los jefes lo pagan ), y algunas zonas de la ciudad con compañía conveniente si el negocio por el que fuimos lo amerita.(si somos lo suficientemente importantes como para que nos den los gustos) Viajero esnobista aquellos a los que no les importa donde ni con quien con tal que en el pasaporte figure el destino de moda. Viajero voluntariosos (voluntarios) que recorren el mundo intentado cambiarlo a su propio estilo, con una pretendida globalización sin “darse” cuenta que por culpa de estas buenas intenciones, están en vías o se han extinguido culturas, costumbres, dialectos, historia y conocimiento que al hombre le llevo milenios obtenerlo. Viajero Inconforme aquel que se hospeda en un hotel ½ estrella y que desayuna en un cinco estrella al que no le interesa nada más que ver donde puede enganchar para continuar en una eterna vacación. Viajero culturoso aquel que conoce todo sin haberlo recorrido ni haber convivido con la gente del lugar, recorrido sus calles, y que le discuten hasta a los mismos lugareños sobre tradiciones y costumbres. Viajeros insoportables aquellos a los que no les gusta nada todo esta mal y prometen nunca más regresar y uno se queda pensando y para que viniste.
Podríamos continuar clasificando pero en realidad sería tedioso, ya que esta página va dirigida a aquellos que viajan por el deseo de conocer, de descubrir, de compartir de llegar lo más lejos posible a lo mejor sin un itinerario previsto pero siempre disfrutando de lo poco o mucho que podamos ver o encontrar.
Un viaje diferente Santo Tome de las Letras
Sí realmente puedo decirles que es un viaje diferente, si buscas una mezcla de mística magia negra o blanca o en fin la del color que quieras, si eres seguidor de la hoy en día arcaica cultura hippie, si es tu meta desaparecer del mundo por una temporadita, o si simplemente eres un ufólogo aficionado desesperado por ser aducido para poder tener que contarle a los amigos, te recomiendo Santo Tome de las Letras en el estado de Minas Gerais a 330 kilómetros de San Pablo escondido entre cierras y hoy en día de moda.
Todos de una forma u otras nos hallamos en una constante búsqueda espiritual, una búsqueda generada por el inconformismo de nuestras vidas, buscamos una ansiada libertad fuera de nosotros mismos, buscamos ser Indiana Jons, Tarzan, Jin de la Selva para los que nos hallamos peinando algunas canas o disimulando algunas arrugas o tan solo la mona chita (que antigüedad), pero en fin, lo importantes es que todos buscamos algo y a mí me llevo a Santo Tomas de Las Letras una pequeña gran mentira gracias a la cual conocí este lugar perdido en el tiempo haya por el año 1988, ustedes dirán este que nos cuenta, ya son 17 años todo debe de haber cambiado, estoy de acuerdo pero lo importante no son los cambios actuales en fachadas, iluminación, tecnología, cantidad de habitantes, ni tampoco en los tan mentados productos turísticos que se realizan en el lugar lo que les voy a contar es la esencia del lugar que si te animas y la vas a buscar hoy en día también la podrás encontrar si sabes donde mirar o con quien hablar. Podemos comenzar en la tumultuosa Rodoviaria de San pablo un monstruo de hormigón armado donde miles de personas se cruzan por minutos y en la eterna soledad de las grandes ciudades (ojo cuida muy bien tus bolsos tu billetera porque pueden desaparecer mágicamente) tu destino es la Labrinia un pueblito de corte colonial de una belleza especial este se encuentra en la base de la serranía que oculta (ocultaba) a Santo Tomas de las Letras, pero el trayecto es de San Pablo a Cruceiro de allí directo a el cruce de San Lorenzo hacia Caxambu de aquí a Cruzilla y por último La Labrinia en La Labrinia actualmente existe una línea regular de colectivos hacia la cima por ende a Santo Tomas de las Letras nuestro destino, en aquel momento había que ascender en la caja de algún camión pedrero o en un destartalado Brasilia (modelo de Volswagen indestructible) muy popular en aquella zona y en aquella época, hoy en día reemplazados por poderosas 4x4 nada pintorescas. Mi ascenso estuvo plagado de inconvenientes pero a este hijo de Vascos franceses e irlandeses no lo iban a convencer fácilmente de que solamente llegan a Santo Tomas aquellos elegidos (esto es algo que he escuchado unas cuantas veces en diferentes lugares y países), poniendo manos a la obra conseguí hospedaje, con respecto a este punto en La Labrinia existen un par de lugares muy bien instalados sin lujo pero con buen gusto y con buen servicio, pero yo opte por la casa de una familia que en el fondo tenía un par de habitaciones. Entre largas caminatas, tardes ociosas, y alguna que otra llamada telefónica me entero que el dueño de casa, al cual aún no conocía porque se hallaba de viaje, era el líder de un grupo seudo místico, mágico, religioso y no sé cuantas menesundas más, autodenominado La Gente, pero esto no es todo, resulto ser que nos conocíamos de un tiempo atrás en la ciudad de Resistencia Chaco Argentino, como una apostilla les comento como fue y a partir de este punto podrán creer todo lo que les voy a contar. Mi ex mujer asidua consumidora de mentalistas, tarotista, videntes, oyentes, y no se cuantas cosas más, hizo contacto con un brasilero autodenominado Juan, he un momento no no tiene nada que ver con el sublime Don Juan de Castaneda, este Juan del subdesarrollo espiritual era sumamente recomendado en el medio como que realmente tenía condiciones digamos que especiales (juntar plata), al cual le hizo una serie de visitas y como corresponde a un buen marido la acompañe a una ¡consulta¡, en realidad el tipo me pareció.......... extraño, después de varias visitas quedamos en vernos algún día y que les parece, ese día llego a casi 2000 kilómetros de distancia después de unos cuantos meses ( yo no creo en las brujas pero......). Volvamos a La Labrinia, afortunadamente encontré a alguien a quien le caí simpático que casualmente también pertenecía a dicha organización, tomamos una Toyota Bandeirantes me encarame a la caja y comenzamos a trepar por un camino parte de tierra y en partes la roca madre funcionaba como el mejor de los asfaltos les aseguro que el camino es maravilloso nunca se imaginarán que existen tantos tonos de verde juntos, tanta majestuosidad de selva les aseguro que a veces tanta belleza y verdor agobian. El recorrido hasta la cima es de unas 3 horas según la pericia del conductor. Cuando realice mi ascenso a mitad de camino atravesamos un campo de nubes bajas y una copiosa lluvia (torrencial) cosa que inspiro a mi chofer, el que sacando la cabeza por la ventanilla mientras continuaba manejando comenzó a hablarme de Abalon haciendo una remembranza al místico ingreso a la ciudad mágica, cosa que me pareció muy loca no por la analogía sino porque precisamente en ese sector del camino es sumamente notorio el precipicio en uno de los costados y el camino se angosta, entre realidades, fantasías, una copiosa lluvia que por momentos el limpia parabrisas no daba a vasto y la visibilidad reducida a prácticamente nada comenzamos a delirar con los paralelismos entre Abalon y Santo Tomas, de repente como para sacarnos de nuestro delirio nos golpeó un sol espectacularmente radiante y un interminable campo de nubes por debajo nuestro y por delante un camino empedrado la cima y Santo Tome de las Letras que a primera vista parece pintoresco pero nada más que pintoresco. Aliviado por haber llegado entero comienzo a observar con mayor detenimiento y la sensación es realmente estremecedora ya que el lugar es una estaña mezcla de gente merodeando dentro de un reino de piedra. Me proponen llevarme a conocer a una persona muy especial y sumamente respetada, una matriarca, una mujer que con su cabello blanco y su figura anciana rebosa energía, con ojos llenos de una chispa juvenil envidiable Tía Anteia, una mezcla de filosofa, oráculo, maga y santa, con la cual el tiempo no existe y entre palabra y palabra fluyen verdades ocultas y otras dichas a voces pero disimuladas por la fantasía, si quieres conocer la historia oculta de Santo Tomas es la persona ideal, ya que ella la ha vivido y ha dejado parte de ella en este peñasco a veces inhóspito. Después de varias horas de conversar con Tía Anteia pierde su mirada en ese interminable piso de nubes que se hallaba debajo nuestro y me dice, salga al balcón que Santo Tomas le tiene reservado un obsequio, tímida e incrédulamente camino unos metros y salgo por una gran puerta de vidrio en ese preciso momento comenzó a soplar un fuerte viento frente a nosotros y las nubes comenzaron a abrirse en no más de 10 minutos ese interminable suelo plomizo que conformaban las nubes se abrió como cortado por un mágico cuchillo dejando ver kilómetros de selva esmeralda, serranías lejanas e i


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